sábado, 27 de abril de 2013

Capítulo 16: La misión.


[“Estuvimos caminando alrededor de unas dos horas más hasta que por fin divisamos la ciudad de Bradford. Era una enorme ciudad, donde sus casas estaban construidas sobre una pequeña y no muy elevada montaña, dándole así, una forma de semiesfera. A sus alrededores, se hallaba una gigantesca muralla de piedra cubierta de ramas con hojas, que estas se elevaban y se unían en un mismo punto, en la Éiceloíochta Túr (Torre Ecologica)” –Catrin]


Narra Catrin.

-Bueno, supongo que sabréis la razón por la que estais aquí y por la que habéis venido aquí. ¿O no? – les preguntó Ogmios a los jóvenes. Ellos respondieron con una cara de extrañados y algo nerviosos. Ogmios se quedó unos segundos mirándome, como preguntándome si ellos sabían parte de la historia, a través de su mirada. Le respondí con un si, moviendo mi cabeza hacia arriba y abajo, asintiendo.

-Vuestra canguro, Catrin, os contó sobre Éire, el mundo antiguo y mitológico de la Irlanda actual. Ella os contó el pasado y el presente de nuestro mundo, pero no el futuro y nuestra historia exactamente. –Continuó. Cogió aire y lo expulsó rápidamente. – Como en todas las mitologías del mundo, su principal punto está en los dioses. Bueno, pues la de Irlanda no iba a ser menos. –En ese momento, me di cuenta de que Sophie tragó saliva y el interés de ella y sus amigos aumentó. –La mitología irlandesa/celta se divide, como en todos los demás mitos del mundo, en dos bandos: Los buenos, Tuatha Dé Danann, de la luz y los malos, Fomóre, de la oscuridad. Los Tuatha Dé Danann lucharon contra los Fomóre en la batalla de “Mag Tured” con su rey Nuada, que perdió un brazo y Diancecht, el dios de la medicina, le creó uno de plata y Nuada lleva a sus aliados a la victoria en la 2º batalla. Tras varias batallas más, los Tuatha Dé Danann fueron exiliados al subterráneo en los montes de Sidne por Dagda, el dios-druida y señor de los elementos y conocimiento. Él ayudó en la 2º guerra de “Mag Tured” con sus objetos mágicos: su arpa mágica que toca por si misma aires de lamento, sueño, risa, ect… y su enorme maza, dónde por un extremo podía matar y por el otro, resucitar. Dagda, también era el dios de la vida y muerte, y poseía fuerzas temiblemente malvadas o buenas. Los Tuatha Dé Danann eran las tribus de Dana, la diosa de los dioses y la madre de Dagda. –
Hicimos una pausa de unos cinco minutos para beber agua y descansar un ratito. –Y ahora pasamos a los Fomóre, que son los dioses de la Muerte, del Mal y de la Noche. Eran seres con formas monstruosas, aunque el dios Elatha era rubio y hermoso, Habitaban más allá del océano, en una oscura región, aunque ahora han ocupado gran parte de Éire. Su rey era Balor y la corneja y el cuervo anunciaban su presencia. Antes de que llegaran a aquí, lucharon contra Partholón y tras acabar con él y sus descendientes, los fomorianos ocuparon nuestras tierras. Después, lucharon contra los Nemeds, descendientes de los Tuatha Dé Danann, 4 veces. Ganaron todas, pero después de que se apoderaran de Irlanda, solo pudieron ser derrotados por los últimos Tuatha Dé Danann. Finalmente, cuando por fin habían terminado los años de guerra, siendo los Tuatha Dé Danann los vencedores en la última, Dagda decidió que en caso de que el enemigo volviera a ocupar nuestras tierras, 4 personas recibieran uno de los 4 elementos: aire, agua, tierra y fuego; y  recuperaran su condado correspondiente con su elemento para derrotar a Morrigan, la reina de la muerte, y a sus aliados. Teneis que recuperar vuestro condado correspondiente y obtener los objetos necesarios para La Batalla.

Hubo unos minutos de silencio, aunque solo se escuchaba el sorber del agua al beberla, hasta que Sophie dijo:

-Pero… Catrin nos contó que Uko, Dreidre y yo habíamos nacido de padres importantes- dijo haciendo una señal de comillas con sus manos. –Y que mi abuela, Gráinne había sido una gran guerrera en una de las batallas de los Tuatha Dé Danann contra los Formóre. ¿Eso quiere decir que lo que nos contó era mentira?

Su pregunta no me incomodó y me llamó la atención.

-Humm, chica inteligente. –respondió  Ogmios con tranquilidad, acariciando su blanca barba de la barbilla. –Lo que os contó Catrin es verdad. Lo de tu abuela es verdad, Gráinne era una de las personas que con su gran poder, nos ayudó a derrotar a los enemigos hace unos años. Ahora está en uno de los pueblecitos del condado de Arvach, Northhold.

-Y… ¿Ella sabe que estamos aquí? –le preguntó ahora Dreidre, adelantándose a Sophie, que ella iba a
preguntar lo mismo.

-No, no lo sabe- contesto. –Es lo mejor para todos, si se enterase, os impediría que lucharais y puede que estuviéramos perdidos. Nosotros somos muy mayores para volver a luchar con el mismo poder y energía que hace 15 años más o menos-

-Pero, ¿Cómo es que vosotros sabéis esto y toda la demás Éire no? –preguntó Uko.

Ogmios terminó de beberse su té y dijo:

-Se debe a que yo, soy el espíritu de un dios situado en un cuerpo viviente. –los jóvenes, al escuchar esto, se asombraron. –Soy el dios, que a través de mi magia atraigo a los fieles, en este caso, vosotros. Y os he traído hasta aquí, gracias a Catrin. –dice, sonriéndome. –para que os preparéis antes de comenzar una misión muy arriesgada. Os hospedareis una semana en mi casa, como los clientes que erais según mi asistenta, que veníais a por unas armas que me habíais encargado. Pues bien, entrenareis con estas armas. –termina de hablar y se levanta hacía un armario que estaba situado detrás de él. De este, saca unos trapos envueltos y los desenvuelve encima de la mesa: eran un arco con varias flechas, un báculo, unas garras de metal y una ballesta (una especie de arco diferente).
 

1 comentario:

  1. UAAAAAAAAAAAAAAA QUE GENIAL!! TA MU INTERESANTE *-*-*-*-*-* necesito el siguiente!!!!! Mi gustar mucho *-*

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