sábado, 13 de abril de 2013

Cápitulo 14: Un nuevo enemigo


[“Pasaron unos minutos y Ambar le dijo algo al lobo: -Nos has fallado, asi que este será tu castigo, morir… El Capitán Silver ya te dio una oportunidad y tú la desperdiciaste, asi que es hora de que te vayas al otro mundo. –gruñó y se lanzó contra el débil lobo. Las escenas siguientes fueron muy sangrientas, pero lo que pude ver era que Ambar había matado al lobo blanco enemigo, y era uno más del enemigo.” –Dreidre]


Narra Uko.

Hacían ya como unos 30 minutos en los que Dreidre se había marchado al bosque.

-Cuánto tarda esta chica. –dice Sophie.

-Creo que lo mejor será que recojamos ya y partamos a Bradford, pero antes avisemos a vuestra amiga y a mi hijo. –nos dijo Catrin, limpiándose las manos con la falda del delantal y quitándoselo después.

Terminamos de recoger la mesa y salimos de casa. Sophie vio unas pisadas en el suelo, y las continuamos. Fuimos despacio y silenciosamente, sin hablar en voz alta, y entramos en el verdoso bosque que estaba cerca de la casa de Crold y Catrin. Esperaba que nuestros amigos no se encontrasen en problemas, y que pudiéramos acabar ya el comienzo de esto. Nos habíamos introducido bastante en el centro del bosque y parecía que nos habíamos perdido. Sophie y yo pusimos una cara de preocupación, y Catrin nos dijo que nos dejásemos guiar por los sonidos. Nos quedamos callados los tres durante unos cinco minutos y pusimos toda nuestra atención a los sonidos de la naturaleza, si Dreidre estuviera aquí, seguro que los habría entendido y traducido.

-Lo único que puedo entender del mensaje del viento es que nos dirijamos hacia la derecha y luego, todo recto sigilosamente. –comenta Sophie.

-Iba a decir lo mismo, pero veo que tus poderes han aumentado. –le dijo Catrin, esbozando una sonrisa. –Pero lo único que os pido ahora, es que seamos muy serios y prudentes, no sabemos lo que nos vamos a encontrar por este camino y lo más importante, manteneros alerta, tened todos vuestros sentidos y los míos muy abiertos y si tenéis que usar los poderes, usadlos, pero antes de atacar, pensad. En todo esto que os he dicho, me incluyo yo, no me voy a separar de vosotros, ni vosotros de mí, espero.

Di un largo suspiro, por un momento, creía que nos iba a dejar solos por nuestra cuenta y nos iba a decir que nos buscásemos la vida, luchando. Si soy sincero, a  veces tengo un poco de miedo, miedo de que aquí me traten, o nos traten como me trataban a mí cuando vivía con mi tío, pero prefiero olvidarme de ese pasado de una vez por todas. Si la madre de Crold  no estuviera, no sé qué seríamos de nosotros en estos momentos. Fuimos por el camino correspondiente y de repente oímos un grito.

-¡Dreidre! –dijimos los tres al unísono. Corrimos  hasta encontrarnos con dos caminos divididos.

-¿Qué hacemos ahora? ¡No hay tiempo que perder! –exclamó Sophie, deteniéndose y respirando fuertemente.

-¡Vayamos por la izquierda! –dice Catrin, señalando el camino correspondiente. Comenzamos a correr de nuevo intentando hacer el menor ruido posible, hasta que nos acercamos a la zona de dónde provenía el grito de nuestra amiga. Frente a nosotros se encontraban un chico agarrando a una chica por la espalda y dos lobos. Nos acercamos aún más, hasta que nos escondimos detrás de los troncos de unos árboles próximos.

-Cuánto tardan en venir tus amiguitos, ¿verdad? –le dijo el chico joven de pelo gris a la chica, estrujándola aún más y haciendo que esta gimiera de dolor.

-¡Suéltala ya mismo! –gritó el lobo rojo. No dudé en que sería Crold.

-Já, como si fuera tan fácil. –le contestó el chico, estirando su brazo y apuntando su mano hacia él, lanzándole un conjuro de parálisis.

-¡Crold! –dijo Catrin, saliendo de su escondite. Le hice una seña a Sophie y ambos fuimos con nuestra canguro. No nos separamos de ella.

-Vaya, por fin, ya me estaba aburriendo. –dice el joven, soltando a Dreidre. –Mi nombre es Silver, Capitán Silver.

-¡No nos hace falta saber tu nombre, maldito! –le contradijo Sophie, ayudando a Dreidre a recuperarse. -¿Estas bien?

-Sí, A-Ambar nos ha traicionado…- le respondió, casi sin aire. Vi que Sophie la tumbó en el suelo, y con su poder del viento, hizo que Dreidre se recuperase ya definitivamente. Ambas se levantaron y nos quedamos juntos, mientras Catrin intentaba curar a su hijo de la parálisis.  También observamos que Ambar, la loba que nos había traicionado, se hallaba sin inmutar un paso o movimiento alguno hacia nosotros.

-Bueno, no desperdiciemos más tiempo.- dijo Silver con una sonrisa sarcástica y apretándose los nudillos de las manos. Extendió sus brazos hacia nosotros, y rápidamente, separando los dedos de sus manos, nos lanzó un rayo oscuro, que por suerte pudimos esquivarlo. Nosotros respondimos atacándole con nuestros poderes a toda potencia, que malditamente, nuestro enemigo pudo esquivar. Nos respondió con su mismo ataque y nosotros de diferente manera: Sophie le lanzó una ventisca y yo un potente rayo de agua. Esto congeló sus pies y le bloqueó. Dreidre lanzó su ataque, unas gruesas y grandes zarzas rodearon al Capitán Silver y le estrujaron tan fuerte como hizo él con ella. Pero el joven enemigo pudo librarse, y nos atrapó en una esfera morada a los tres.

-¡Ataquemos a la vez! –dije. Los tres extendimos nuestros brazos y lanzamos un rayo de nuestro elemento desde las palmas de nuestras manos. Funcionó, pero caímos al suelo, y nos dimos un buen golpe en el culo. Cuando quisimos volver a atacar, el Capitán Silver y Ambar ya habían desaparecido,

-¿Estáis todos bien? –nos preguntó Catrin. Nosotros asentimos. –Hoy vamos a dormir aquí, será como una acampada.

-Pe-pero ¿Y si nos vuelven a atacar? –preguntó Crold, que ya parecía encontrarse mejor.

-Tranquilos, estaremos protegidos por una esfera invisible.

Todos asentimos y nos preparamos la acampada. Si queríamos llegar bien a Bradford, teníamos que reponernos de las heridas del combate.


                                           Silver.

1 comentario:

  1. bclasbevui love it!! en serio sigue asi lo haces genial!! :) jejejejej Zero :P

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