sábado, 29 de marzo de 2014
Cápitulo 35: Lucan
[“ (…) - Ellos sabían lo que le pasó al tío de Uko y –Sophie se quedó unos minutos pensativa y callada. –y aparte de que fueran ellos los que acabaron con su tío, le hicieron un trato chantajista: si no se unía con ellos, arrasarían Bradford y con nosotros incluidos, pero si se aliaba con ellos, le ayudarían a “buscar” a su tío.
-No fastidies. Ahora estará bajo los hechizos de alguno de los sirvientes de Morrigan, y sería imposible hacerle entrar en razón. –dice Deidre.
-Al menos que consigamos derrotarla a ella y a todos sus aliados, pero para eso tenemos que hacer que los condados de nuestros elementos se revelen y así seremos más fuertes. –les digo.”] –Crold.
Narra Sophie.
Crold se acercó a la persona mayor del banco y nos dijo que no tuviésemos miedo, que era el verdadero Ogmios. Deidre y yo nos acercamos a Ogmios y puso cara de preocupado.
-¿Estáis bien, chicos? ¿Qué os ha pasado mientras yo no estaba? –Al parecer, las manchas de barro y nuestras caras llenas de cansancio nos delataban, y Ogmios no se lo tomó muy bien.
-Tuvimos unos problemillas antes de que viniese. Y… Uko era uno de ellos. –dije sin ganas.
-¡¿Uko?! – pregunta sorprendido el amigo de Catrin. -¿Qué habéis hecho esta vez para meteros en problemas?
-La ira nos jugó una mala pasada, señor Ogmios. –responde mi amiga Deidre.
-Lo sé, y os acompaño en el sentimiento a los 3, sé que la apreciabais mucho…
-Ponernos tristes ahora no ayuda nada. –dice Crold, frio.
Ogmios se levanta del banco y da unos pasos hacia el paisaje marítimo, ocultado por los enormes árboles y piedras. –Hoy mismo partiremos hacia Foyl, el condado de tu elemento, Crold.
-¿El mío? –pregunta, enfadado y extrañado al mismo tiempo.
-Sí. Es la zona más cercana y tendremos que atravesar Lucan para llegar a Searmford, “An ghleann ar na bolcáin detaigh” (El valle de los volcanes de humo).
-Pero… ¿Y Deidre y yo? ¿No nos afectará negativamente el área de Crold?
-No tiene por qué si los tatuajes y los brazaletes os vinculan y os mantienen juntos. Os lo iré explicando poco a poco. Ahora pongamos rumbo hacia Lucan antes de que anochezca. –Termina de hablar y nos hace una señal de que comencemos a andar. Nos adentramos en el segundo túnel, donde el suelo de rocas está frío y las paredes desprenden un sofocante calor.
***
Por fin conseguimos cruzar la frontera de Blau y Lucan y nos hospedamos en una enorme choza. Está construida por troncos de madera entrelazados que formaban sus paredes y que se cortaban en un mismo punto, formando el tejado, acompañado de una enorme llama en estos momentos.
Una chispa cae en uno de los barrotes y varias llamas de fuego empiezan a emanar en la madera maciza, hasta que cubren toda la choza. Una visión espectacular y llena de calor.
-¿Por qué no se quema? –pregunto, con curiosidad.
-Detrás de los troncos, hay una pared de rocas volcánicas que impiden que el fuego queme el interior de la choza. –dice Ogmios.
***
Después de instalarnos y descansar un rato, me quedo tumbada en mi cama, jugueteando con las cenizas que hay decoradas en el techo. Formo diferentes figuritas en el aire hasta que alguien llama a la puerta. Me levanto y las cenizas caen a la cama. Intento dejarlas lo mejor posible en su sitio y me quito algunas que han caído a mi pelo. Corro a abrir la puerta y es Crold.
-Vaya susto que me has dado, creía que era alguien de la limpieza.
-Ogmios nos ha citado en su habitación.
-Ahora voy. –le digo mientras cojo la piedrecita volcánica número 53 y la acerco al cristal central de la puerta. Unas llamas salen del marco del cristal, la queman y absorben su humo. La habitación está cerrada.
Subimos una planta más y avanzamos por el largo y estrecho pasillo, iluminado por unas llamas flotando por el techo, hasta que vemos a nuestra amiga sentada en el suelo. Nos saludamos y los tres entramos a la habitación abierta, donde Ogmios nos recibe sentado al lado de la mesa, mordisqueando la boquilla de su pipa. Deidre y yo nos sentamos en su cama, y Crold se acomoda en el suelo. Ogmios deja la pipa en la mesa y exhala una nube de humo. Llega a mis ojos y me hacen lagrimear.
-Os he citado aquí para explicaros cómo nos moveremos por estas tierras. –hace una pausa para toser y coge un papel de un cajón. –Mirad atentamente este papel, porque es uno de los 3 mapas con una característica única que los actuales no tendrán jamás. Ahora mismo estamos aquí, y nuestro primer objetivo es llegar a aquí y que superes tu prueba. –dice señalando la colina de volcanes de Searmford.
–Cuando hayas superado tu prueba, le tocará a Deidre. Tendremos que hacer un descanso en Bradford, y allí ya os contaré más. Mañana saldremos temprano de aquí y haremos un largo recorrido hasta llegar a Searmford, donde descansaremos de nuevo. –Dobla el mapa y lo coloca encima de una pulsera idéntica a la de Catrin. Se ilumina y el mapa desaparece.
-Pero ¿Qué se gana al superar la prueba? –pregunta Crold.
-Ni yo mismo lo sé. Cada generación es diferente, por lo que cada recompensa depende de cómo sea el examinado…
-¿Y la gente? ¿No sospechará de nosotros porque vayamos a un lugar prohibido?
-No tiene por qué si no nos descubren. –responde Ogmios con tranquilidad. Se levanta de la silla y saca del armario formado por ceniza una especie de chubasqueros transparentes como dos gotas de agua. –Cogedlos con cuidado, son muy frágiles y al mínimo descosido su efecto desaparece.
Los cogemos y observo que no pesa nada, es como agua que se escurre por mis dedos.
-¿Cómo funciona? –pregunto, poniéndomelo, pero dejando mi cabeza al descubierto. -¿Me veis?
-Vemos tu cabeza flotante. –responde Crold, y estallan de risa. Sonrojada, me la pongo y les hago levitar maliciosamente. Ahora soy yo la que me río hasta que sus chubasqueros caen al suelo sucio y Ogmios enfadado, los recoge rápidamente.
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