[“–“Metamforns es un conjuro que puede ser transmitido
mediante un montón de formas: mordeduras, pinchazos, rozamiento de saliva y
sangre, ect… Es transmitido por veneno mediante estas formas ya mencionadas, o
también por pócimas de las plantas sobrenaturales en escasas zonas de Éire.
Para poder deshacer el hechizo………….” –hizo una pausa, y dijo. –Después no hay
nada escrito, debe de haber estado pintado con tinta invisible. Mmm… Es
extraño, pero tendremos que ir a hacerle una visita al señor Ogmios, en Bradford.”
-Catrin
Narra Dreidre.
Crold se dirigió hacia la ciudad de Provenzy, siendo un lobo,
y Sophie, Uko y yo nos escondimos en una pequeña cueva. Me sentía mal, una
estúpida por no poder ayudarle. Pero quedarme culpándome de lo que le pasara no
llevaría a ninguna parte… Me levanté, agachada, porque el techo de la cueva no
era muy alto y salí de la gruta.
-¿A dónde crees que vas? –me preguntó de broma Sophie.
-Aquí sentados y escondidos no hacemos nada… -contesté en voz
alta.
-Lo sé, pero… tu sabes que sería peligroso ir allí y
enfrentarse contra unos animales tan feroces como esos, y además delante de un
montón de gente…
-¡Pero estamos dejando atrás a uno de nuestros amigos! Él me
salvó cuando los lobos atacaron su casa, ¡es un amigo más! –dije sin enfadarme.
Mi amiga se quedó callada.
-Chicas, no discutáis más. Si seguís así, los lobos vendrán a
aquí y estaremos perdidos. Yo creo que lo mejor sería que fuéramos a avisar a
Catrin, ella conoce mejor estas tierras que nosotros ¿no? –dijo Uko, dando su
opinión.
Sophie y yo le respondimos asintiendo y corrimos sin mucha
fuerza hacia la casa de Crold. Uko llamó a la puerta y Catrin nos abrió.
Narra Catrin.
Había terminado de preparar la casa para los nuevos huéspedes
y estaba a punto de salir para ver cómo les iba a los jóvenes. Estaba cogiendo
el abrigo del perchero, y alguien llamó a la puerta. Abrí y eran los tres
humanos. Tenían un aspecto de preocupados y de respirar agitadamente.
-Señora Catrin- dijo Uko, haciendo una pausa para poder
inspirar y espirar aire. –Su hijo Crold ha ido a luchar contra unos lobos que
están atacando la ciudad… Él nos mandó que nos refugiásemos pero pensamos en
venir a avisarla… -Dijo rápidamente.
-¡Imposible, él solo no puede hacer nada contra esos feroces
y salvajes lobos blancos! –exclamé, cerrando la puerta y andando velozmente
hacia la enorme capital de Provenzy. Los chicos me siguieron y dije- seguidme,
y hacedme caso a lo que os diga en adelante, es por vuestro bien aunque no lo
veáis así. –añadí, por la expresión de agobio que pusieron los tres
adolescentes.
Corrimos desviándonos
del sendero que conducía hacia la gran ciudad y anduvimos por detrás de una
muralla de piedras, descendiendo por una cuesta, que nos llevó hacia la zona
”solitaria”, por así decirlo, de la ciudad. Nos escondimos detrás de unas cajas
vacías y les dije a Uko, Dreidre y Sophie que me diesen la mano los tres.
Apoyaron sus manos en la mía e hice que su aspecto físico cambiase: Dreidre se
transformó en una joven de pelo naranja y ojos morados, Sophie en una niña de
estatura mediana y de pelo azul, y Uko se transformó (le transformé) en un
chico alto y de pelo verde. Salimos de nuestro escondite y nos dirigimos hacia
donde estuviera Crold y los otros lobos. Las calles estaban medio desiertas y
la poca gente valiente que había ido a la pelea entre los lobos no pudo hacer
nada, sino que irse. Llegamos a la plaza mayor, una plaza enorme con forma de
triángulo con sus márgenes cubiertos de árboles y unos cuantos bancos. Mi hijo
se encontraba delante de nosotros, gruñendo a los enemigos, y manteniendo una
posición de ataque.
-Vaya, pero si está aquí el príncipe que salvó a la
princesita de la tierra. –dijo arrogantemente el lobo blanco más grande. –En
ese momento te dejé, os dejé* con vida, pero es una lástima que hayas metido en
nuestro camino, no tendremos paz contigo… Mmm… Esos de allí atrás parecen tus
queridos amigos.- dijo con su arrogante voz, lanzándonos una mirada asesina.
-¡Morireis en el helador mortal del infierno! –gritó, aullando. Sus compañeros
se lanzaron a por nosotros, mientras que Crold se quedaba disputando contra el
jefe de la manada blanca.
-¡Manteneos en guardia, y cuando os de la señal, atacad a la
vez! –grité. El enemigo se acercaba cada vez más y nosotros acumulábamos
energía mientras tanto. -¡Ya!
Uko juntó sus manos y arrojó un potente chorro de agua,
Sophie se acercó a este y formando un rombo con sus dedos índices y pulgares,
lanzó un veloz torbellino de aire. Ambos lo proyectaron contra los seis
contrincantes, pero estos lo esquivaban saltando o corriendo. Pero Dreidre
acudió a ayudarles: apoyó las palmas de las manos en el suelo e hizo que unos
gruesos y espinosos atraparan a los lobos, eso facilitó la tarea de Sophie y
Uko, que pudieron eliminar a cuatro de los seis lobos. Los dos restantes, nos
rodearon y nos atacaron con su aullido ultrasónico. Ese ataque nos dolió,
intentamos ignorarlo tapándonos los oídos, pero nos era imposible. En este
caso, fue mi turno, extendí los brazos y abrí bien las manos, murmurando un
conjuro. A continuación creé un campo elástico que hizo que el ataque de los
animales lo recibieran ellos mismos. Ya habíamos terminado con nuestros
oponentes, pero ¿y Crold y el jefe de la manada blanca? Habíamos estado tan
concentrados con nuestros enemigos, que no habíamos protegido a nuestro amigo,
mi hijo.
Mis ojos, y los de los tres jóvenes miraron fijamente hacia
mi hijo y su enemigo: Crold le atacaba con soplidos de fuego, y el lobo los
retenía con su aullido ultrasónico, así un buen rato, hasta que se atacaron con
las garras, Crold con las suyas de fuego y el oponente con las de acero oscuro.
El fuego podía derretir al acero, pero el acero hacía más dolor que el fuego.
Ambos recibieron el ataque, y salieron heridos. Crold se alejó rápidamente del
otro lobo y escupió fuego fuertemente, haciendo que un espeso humo saliese de
su boca. Eso les ocultó a ambos, y no pude ver nada, pero tenía un
presentimiento… ¿Habría una tercera persona entre ellos?

Vayaaaa!!! :0 increíble cieloo de verdaaad me encanta que dejes los capitulos tan abiertos, ahoraa mismo podría pasar cualquier cosaa jijiji sigue avisandome porfiii(L)
ResponderEliminar